Si acaban de diagnosticarle pérdida auditiva a su hijo, o bien si él va a utilizar por primera vez un audífono, es posible que como padre sienta cierta ansiedad sobre sus nuevas responsabilidades. Su profesional de salud auditiva es una maravillosa fuente básica de asesoramiento y apoyo.
Cuando un niño tiene que usar de forma habitual un audífono, la incentivación por parte de los miembros de la familia, los educadores y los compañeros de colegio tiene mucha importancia en la autoestima del niño y puede ayudarle a
- Incentive al niño a que hable por sí solo.
- Ayude al niño a describir su pérdida auditiva en un lenguaje acorde con su edad. La mayoría de los niños son capaces de comprender que los audífonos son como las gafas, excepto que son para oír mejor, no para ver mejor.
- Trate al niño de la misma manera que trata a sus demás hijos. No se preocupe si tiende a esperar demasiado del niño.
- Dé al niño un nivel de responsabilidad acorde con su edad y demuéstrele que confía en él.
- Enseñe al niño a expresar de forma verbal y con firmeza sus necesidades. Puede intentar el empleo de juegos de rol para ayudar al niño a contarle a sus amigos, maestros/profesores y demás personas cómo pueden ayudarle a escuchar mejor.
- Hable siempre con su hijo sobre la pérdida auditiva, pero no hasta el extremo de que la identidad del niño gire exclusivamente alrededor de la pérdida auditiva, sino más bien para que esto no interfiera con las demás características y cualidades del niño por las cuales desea que le reconozcan principalmente.
- Incentive al niño a que mire a la cara a las personas cuando le hablen y que intente prestar mucha atención.
- Considere la posibilidad de presentar a su hijo a personas adultas con pérdida auditiva que sean felices y lleven una vida exitosa. Esto ayudará al niño a comprender que la pérdida auditiva no impide a nadie llevar a cabo sus deseos o metas.